22 Feb, 2018
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Santiago Urrutia es la entrevista Salvaje de noviembre

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Antes de cada carrera, Santiago Urrutia sube al camión, se encierra y espera allí, en su propio mundo y campana de concentración, a veces escuchando música o ni siquiera, aislado del bochinche de la pista y por fuera de la tensión previa a la largada.

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

Enfocado en lo suyo, jamás sintió miedo dentro de un auto. Bajo el casco, sólo piensa en la carrera y en ganar. Comprendió que para ser el más rápido debe mantenerse frío.  

 

A los 3 años ya corría en motocross y desde que se subió a un kart a los 5, no ha abandonado las cuatro ruedas. Fue el piloto más joven en ganar una competencia en la historia del karting uruguayo y el más chico en comenzar a competir. 

 

Hace poco se convirtió en el primer uruguayo en ganar en un óvalo de Estados Unidos y acaba de salir subcampeón en la Indy Lights 2017, repitiendo el título de la pasada temporada 2016.

 

 

 

 

Esta entrevista se hizo en Montevideo poco antes de la partida de Santiago Urrutia para Estados Unidos, donde además de vivir y competir, ahora trata de acelerar las gestiones para así oficializar su pasaje a la Indy Car en la próxima temporada 2018, tal como “Gonchi” Rodríguez allá por 1999, cuando por primera vez un uruguayo corrió en la máxima categoría del automovilismo.

 

Con 21 años y múltiples conquistas a cuestas, su mayor sueño es ganar la legendaria carrera de las 500 millas de Indianápolis…

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

Repaso de algunas conquistas de Santiago Urrutia

 

2017
Subcampeón de la Indy Lights.
2016
Subcampeón de la Indy Lights, finalizando la temporada con 4 victorias.
2015
Campeón de la Fórmula Pro Mazda, cosechando 3 victorias en los autódromos de Indianapolis, Mid-Ohio, y Nueva Orleans.
Es condecorado por la Federación Internacional del Automóvil.
2013
Finaliza en cuarta posición en la Fórmula 3 europea (European F3 Open), con 2 victorias en la temporada.
2012
Termina en cuarta posición en el campeonato de la Formula Abath, con 3 victorias en la temporada.
2010
Gana el Campeonato Uruguayo de Karting 2010 en la Categoría Master y Campeón Federación en Categoría Máster.
Viaja a Europa para competir en el World Karting Championship.
2008
Campeón del Campeonato Argentino de Karting en la categoría Pre Junior y del Campeonato Apertura Metropolitano ProKart en la categoría Mini Junior
2007
Gana el Campeonato Apertura y Clausura del Metropolitano ProKart en Argentina.
2003
Campeón Latinoamericano de Motocross en la categoría para niños de 4 a 6 años.
Gana en la primera fecha de su primera carrera en karting, convirtiéndose en el piloto más joven en la historia del karting uruguayo en triunfar en una competencia
2002
Con los debidos permisos es autorizado a participar en carreras de karting, siendo el piloto más joven del karting uruguayo en empezar a competir, con 5 años.
2001
Con 4 años es el piloto más joven de la historia en ganar carreras en Tierra y Motocross del campeonato nacional, junto a niños de 6-7 años.
2000
Arranca a correr con apenas 3 años en el Campeonato Nacional de Motociclismo Velocidad en Tierra y Motocross.

 

 

¿De dónde viene ese amor por las tuercas, cómo nace esa pasión por la velocidad?

 

Nací en Montevideo, pero ya desde que me dieron el alta viví y me crié en Miguelete. En realidad, soy del campo, campo, un lugar entre medio de Miguelete y Ombúes de Lavalle.

 

Mi familia se dedica al campo, hice la escuela en Miguelete y en Ombúes arranqué el liceo hasta que me fui a vivir a Europa.

 

La pasión ya la tenía mi abuelo. El hecho de vivir en el interior y en el medio rural te da otras enseñanzas, aunque creo que con la pasión un poco se nace. Si bien mi familia me dio los primeros pasos, ya era algo que me gustaba. Mi familia nunca me presionó a nada, seguí esta carrera porque era lo que quería.

 

 

En agosto del presente año consigue una victoria histórica, siendo el primer uruguayo en ganar en un óvalo de Estados Unidos (tipo de circuito con curvas que doblan únicamente hacia un lado, generalmente hacia la izquierda). Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

¿Tu abuelo qué hacía?

 

Mi abuelo nunca corrió, siempre fue un apasionado de los fierros. Tenía campo y creo que por el tema de los tractores y eso, siempre se levantaba temprano a ver la Fórmula 1, todos los domingos, nunca faltaba.

 

Nos regaló una motito a todos los nietos cuando tenía 3 años y ahí fue que arranqué con las carreras de motos.

 

 

 

 

¿Cuándo aprendiste a manejar entonces?

 

En moto a los 3. Y en camioneta, mi abuelo me sacó a manejar en medio del campo cuando tenía 6-7 años. Lo hizo con todos los nietos. A mis primos más grandes les enseñaba a dar marcha atrás, aunque lo mío era por derecha nomás, jaj.

 

Y enseguida te metiste en las carreras de karting…

 

Sí, pasé a los 5 años al kart. En un momento llegué a correr moto y kart juntos, hasta que no me daban los tiempos, así que decidí dejar la moto y me dediqué al karting.

 

El karting es la cuna del automovilismo. Los campeones del mundo, sean de Fórmula 1 o Indy Car, arrancaron en karting. Es lo mismo que en fútbol, uno inicia en baby fútbol y va ascendiendo. Etapas que uno no se puede saltear. Si bien hay casos que empiezan directamente en los autos y son muy buenos, el karting es la base de todo piloto.

 

Desde que arranqué a los 5 años en las cuatro ruedas, nunca más paré.

 

Desde niño ya sabías qué estabas para hacer, ¿cuándo decidiste meterte a fondo, dar los pasos para ser un piloto profesional?

 

Cuando era chico, todo era como una diversión, como algo más, nunca lo tomé en serio, si bien cada fin de semana iba a dar el 100 % y siempre fue mi prioridad. Si había un partido de fútbol, lo dejaba de lado y priorizaba siempre lo que era el karting.

 

Comienzo a tomarlo de modo más profesional cuando me fui a vivir solo con 14 años. En 2010, luego de correr el mundial de karting, me surge la oportunidad de irme a vivir solo y correr toda la temporada de karting en 2011.

 

O todo lo que había hecho hasta los 13 años lo tomaba, simplemente, como una experiencia de vida y me dedicaba a seguir la vida normal, jugar al fútbol e ir al liceo. O apostaba al automovilismo. Decidí apostar por el automovilismo con 14 años e irme a vivir solo.

 

 

Foto: Twitter Santiago Urrutia

 

 

Has dicho que te aburre manejar en Montevideo, en la calle…

 

No me gusta manejar en Montevideo, porque el tránsito es un quilombo y menos que menos en ruta. Depende de la situación, pero si nos vamos de vacaciones con amigos en barra, prefiero que vaya alguno de ellos manejando y yo disfrutando de ir conversando, de ir distraído, tomando mate, sacando fotos.

 

Prefiero no manejar, pero obviamente manejo todos los días, no tengo un chófer. Cuando tengo reuniones o voy de acá para allá, no tengo otra opción y manejo.

 

¿Qué sensaciones atraviesan el cuerpo cuando corres al mango en esas pistas de Europa y EE.UU.?

 

Para mí ya es algo normal, aunque es una adrenalina que no me lo genera ninguna otra cosa. El automovilismo me produce algo tan especial que no me lo genera ningún otro deporte. Por eso es mi pasión tan grande y dedico tanto tiempo.

 

Pero ya tengo acostumbrado el hecho de ir a más de 300 kilómetros por hora en Indianápolis, por ejemplo, es algo normal, no me da miedo ni llama la atención. Ya es algo que tengo incorporado. Y cuanto más rápido pueda ir, mejor.

 

 

Santiago Urrutia en la GP3 Series.

 

 

¿A cuánto llegaste en velocidad, cuál ha sido tu pico acelerando?

 

352 kilómetros por hora, en el óvalo de Indianápolis. El límite, el auto no daba más que eso, jaj

 

Pero el auto está preparado para ir a esa velocidad y también la pista. Es algo que ya tengo incorporado. Además, en la pista uno no se da cuenta tampoco de que está yendo a esa velocidad.

 

Durante una carrera, de repente vas en pista recta a fondo y llegás justamente a 300 km/h o más, pero viene la curva y en segundos bajás a 70. ¿Cómo se entrena el cuerpo para afrontar este tipo de cambios tan bruscos, ese impacto en el organismo?

 

Ahí lo más importante es el cuello, uno debe entrenar mucho el cuello. Porque sí, venís a 300 y pico y en una desaceleración bajás a 60-70 en una curva y todo en 100 metros. Por eso, es clave entrenar el cuello.

 

Pero se te hace habitual. Después de tres o cuatro vueltas en la pista, uno ya se la memoriza, sabe dónde tiene que frenar y todo sale automáticamente.

 

Al principio, hay que agarrarle los puntos a la pista, pero una vez que los conocés bien, ya automáticamente el cuerpo y la mente lo hace vuelta a vuelta.

 

¿Qué otros deportes o pasiones tenés, por fuera del automovilismo?

 

Fútbol, juego mucho al fútbol, en Miami juego 2 y en ocasiones hasta 3 veces por semana partidos de fútbol 5 en un entrevero de amigos argentinos y uruguayos.

 

Cuando vengo a Montevideo, tengo un grupo de amigos de Ombúes, que armamos este año un cuadro para jugar en la Liga de Montevideo y jugamos.

 

Si estoy dentro de temporada allá en Estados Unidos, cuando vengo para acá unas semanas los acompaño, aunque no juego, por las dudas de alguna lesión. Pero ahora que estoy de vacaciones, si me ponen juego.

 

Fuera del auto, lo que hago son rutinas en el gimnasio, por más que esté de vacaciones, intento de no dejarlo. Y a veces juego al tenis.

 

Dentro del automovilismo, el entrenamiento físico no son más de 2 horas por día.

 

Y en un fin de semana de carrera, uno tiene que llegar por lo general un miércoles a la pista, cuando solamente corrés el domingo.

 

En tiempo, respiro el automovilismo las 24 horas, aunque esté de vacaciones.

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

 

Veo vídeos en Instagram, miro alguna carrera, acá en Uruguay voy a entrenar en kart a San José, o el otro día me invitaron a correr en Argentina, ahora hay carreras de karting en Montevideo y voy a correr. Es algo que respiro todo el día, le dedico mucho tiempo.

 

Si no hubieses encarado el automovilismo, ¿qué te hubiese gustado hacer?

 

Abogado o ingeniero agrónomo. Me hubiera gustado ser ingeniero agrónomo por mi familia y por haberme criado en el campo. Y abogado porque me gusta el poder, saber las leyes, ayudar a la gente.

 

Tu próxima carrera, ¿cuándo es?

 

Voy a correr en karting el 4 y 5 de noviembre en el Callejero, al lado del Estadio Centenario, Montevideo.

 

La pretemporada de la Indy Car arranca en enero y el campeonato en marzo, así que para lo oficial, todavía falta.

 

 

Contame un poco sobre la preparación de cara a una carrera, el encare físico y mental…

 

En cuanto a lo físico, me gusta mucho entrenar en boxeo. No peleo, pero sí hago el entrenamiento de boxeo por el tema de los reflejos y porque tiene mucho aeróbico.

 

No me gusta correr, me aburre, entonces hago bicicleta, calentamiento en una cinta o prácticas del boxeo.

 

Para el trabajo mental, se hace un poco de simulador. Por lo general, previo a cada fin de semana de carrera, una semanita antes se hacen algunas pruebas en la pista donde se va a correr.

 

 

 

 

También tengo mi psicólogo de todos los años, con quien me preparaba a los 15 o 16. Hoy ya tengo una especie de escuela incorporada en el aspecto psicológico y sé qué tengo que hacer cada fin de semana, cómo prepararme.

 

Hay momentos de crisis que uno sufre como cualquier deportista durante la temporada y en ese momento es cuando más te apoyás en el psicólogo, para buscar diferentes estrategias de concentración.

 

Pero si va todo bastante bien como uno lo planea, lo importante siempre es estar frío.  En el automovilismo hay que ser muy frío, nunca hay que demostrar mucha felicidad, ni debilidad frente a los rivales. Eso ya lo aprendí y lo manejo bastante bien. En ese sentido, mentalmente hasta ahora no he tenido mayores problemas.

 

¿Hacés alguna técnica de relajación u otra actividad inmediatamente antes de la largada?

 

No, tampoco tengo cábalas, sí tengo como una especie de orden mental. Cada vez que me subo al auto, siempre entro con el pie derecho y después de que me ajustan los cinturones, me pongo siempre el guante derecho antes que el izquierdo. Pero no es una cábala, es simplemente algo que uso para ordenarme previo a cada carrera.

 

¿Sos de escuchar música antes de una carrera?

 

Sí, sí, escucho. Una hora antes más o menos, me encierro en el camión y quedó en mi mundo. A veces ni escucho, estoy ahí con el teléfono. Trato sí de aislarme un poco de lo externo, de no hablar con la gente ni andar caminando por ahí. Me enfoco más bien en lo mío.

 

¿Qué escuchás en esos momentos previos?

 

Un poco de todo. Previo a una carrera me gusta escuchar música en inglés, bastante tranqui o rock y esas cosas. Fuera de la carrera, escucho de todo, cumbia uruguaya, cumbia villera, reggaetón, puedo escuchar cualquier cosa.

 

¿Qué se siente cuando estás en el punto de largada, a punto de acelerar?

 

Ese es el momento de un poco más de nervios… Ya en el momento que pasa la largada, se calma todo.

 

Siempre los minutos previos a la carrera, antes de que arranquen los motores, es el momento de mayor tensión y nervios.

 

Más allá del orgullo personal y el reconocimiento de la gente, ¿sentís que seguir tu meta ha sido también un sacrificio?

 

Creo que quien quiere seguir una carrera, sea automovilismo o cualquier otra, debe hacer su sacrificio y dejar cosas de lado. Obviamente, lo mío tiene pros y contras.

 

El hecho de ser un deportista, uno se hace conocido, tiene que cuidar su imagen. Me gustarían hacer muchas cosas que hoy en día no puedo, pero no es que no esté contento con lo que hago. Estoy haciendo lo que siempre quise desde chiquito y lo vivo de la mejor manera.

 

Estoy disfrutando de la vida, creo que lo principal es disfrutar. Si uno disfruta, pasa bien y le salen bien las cosas.

 

Por eso, no me quita el sueño si, por ahí, una noche me tengo que acostar a dormir y justo hay tremenda joda entre mis amigos. No tengo ningún problema, ya lo tengo más que asumido…

 

¿Y más de guacho?

 

Y al principio, me costaba un poco. Ojo, estando de vacaciones no es que me prive de mucho.

 

Si tengo que salir una noche salgo, como una persona normal, porque me considero una persona normal, más estando de vacaciones acá en Montevideo. Si pinta salir, salgo, sin problema.

 

Pero no salgo todos los fines de semanas, intento cuidarme. Prefiero juntarme con algunos amigos y amigas a hacer un asado en casa y quedarme a dormir, antes que salir a una discoteca.

 

¿Es necesario que cuides la alimentación o …?

 

Sí, durante el año me cuido mucho. Estando de vacaciones, no. Si me relajo un mes, ya después tengo que volver a entrenar y a comer bien enseguida, si no engordo mucho y no puedo irme mucho de la línea, jaja.

 

Hoy almorcé un pollito con ensalada. Tengo que evitar las gaseosas y las cosas fritas.

 

Y lo que hago es no parar de hacer deporte, no tan intenso como cuando estoy en temporada, pero por lo menos jugando una vez al fútbol con mis amigos, o yendo al gimnasio.

 

¿Sentís mucho la autopresión, cómo llevás ese grado de exigencia que un deportista de tu estatura quizá tenga consigo mismo?

 

La presión se la pone uno mismo en querer ganar todo el tiempo. La presión de afuera nunca la siento, no me entero ni interesa.

 

Es una autopresión de querer ganar y uno entrena, entrena y si llega el fin de semana y no salen los resultados, entonces uno piensa: Pa, qué podrá ser, me equivoqué acá o allá…

 

La presión siempre es personal, de mejorar día a día. Y si la carrera no sale bien, igual estar tranquilo cuando te vas a dormir, de que diste el 100 % durante la semana o días de entrenamiento y que si no se dio será por algo y quizá el fin de semana que viene, se van a dar las cosas…

 

¿Cómo te pega la derrota?

 

La derrota siempre dicen que es la mejor enseñanza. Cuando uno pierde, aprende mucho más que cuando gana. Y perder, he perdido un millón de veces, estoy acostumbrado.

 

Hay derrotas y derrotas, algunas no te duelen y otras duelen y te pegan y demorás en levantarte. Son aprendizajes y es parte del deporte.

Cada fin de semana somos 16-17 pilotos corriendo y sólo uno es felíz: quien gana.  Así que uno tiene que estar acostumbrado a eso.

 

¿Cómo fue el recorrido para acceder a competir en la Indy Lights ?

 

El proceso es karting, ganar carreras y campeonatos. Eso ayuda a ir ascendiendo. O haberme comunicado con gente experiente, que me hizo dar los mejores pasos e irme a Europa desde chico. Eso me ayudó mucho, criarme en Europa, que es la cuna del automovilismo.

 

Pero no existe una receta de cómo llegué hasta donde estoy hoy en día ni una escalera exacta para llegar a lo máximo. No es que haya que hacer esto y esto para obtener aquello. Año a año uno va definiendo su carrera deportiva y el destino te va llevando a un lugar.

 

Mi idea era quedarme en Europa y terminé estando en Estados Unidos. Hoy en día mi idea es quedarme en Estados Unidos por muchos años corriendo en la Indy Car.

 

Pero sin duda que para haber llegado a donde estoy ahora, hay que ser competitivo, ganar carreras y estar siempre en el ruido de las primeras posiciones cada fin de semana.

 

 

 

 

Debe ser bravo remarla y conseguir el dinero que se necesita para competir en las grandes ligas…

 

Y sí, somos un país chico, pero donde no me puedo quejar. En base al país que tenemos, cuento con un gran apoyo estatal y privado, de empresas y de la gente.

 

Sobre todo, el apoyo de la gente, creo que ningún piloto hoy en día en el nivel que estoy yo lo tiene. Los seguidores que tengo son muchos y eso sirve muchísimo, porque me hace bien a mí, sirve dentro de Estados Unidos contar con ese aliento…

 

 

La hinchada celeste… Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

La guita, sí…  Es un tema que a final de temporada se habla, tengo que venir a Uruguay por reuniones, a juntar el presupuesto para el año siguiente.

 

Es parte del automoovilismo y ya lo vivo desde hace bastante, ya estoy acostumbrado.

 

¿Cuál es tu circuito favorito y por qué?

 

Mid-Ohio, porque de 3 años que estoy corriendo en Estados Unidos, voy 6 carreras y mi peor resultado ha sido tercero. Es una de mis pistas favoritas. Espero que si llego a firmar para la Indy Car también me vaya bien y pueda meter un podio ahí el año que viene.

 

Tu primera victoria de la temporada fue ahí, en Mid-Ohio, donde subiste a lo alto del podio. Ganar así y ahí, de primera, arrancar impecable, ¿cómo se siente, eso te embala, o siempre lográs mantenerte cauteloso?

 

Personalmente, me potencia, me levanta bastante. Pero en el automovilismo, como dije, personalmente considero que uno no puede mostrar mucha felicidad, ni tristeza o bajón cuando pierde.

 

El que es frío en el automovilismo hace la diferencia. Si ves los grandes campeones, la mayoría son todos fríos, esa es una de las claves para triunfar.

 

Luego de triunfar en el óvalo de EE.UU… Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

¿Cómo es el ambiente del automovilismo? ¿Son amigos con algunos de los rivales, o mejor cada uno en su cabina?

 

No tengo ningún amigo dentro del automovilismo, ni uruguayo ni nada, nadie a quien considere amigo de verdad y le tenga confianza. Menos que menos dentro de Estados Unidos. Sí con mi ingeniero, una persona muy honesta y tengo excelente relación con su familia.

 

Pero no me interesa ir un fin de semana de carrera para tener confianza o armar amistades.

 

Voy, simplemente, a ganar carreras…

 

En la tuya…

 

Lo mío, exactamente y listo. Es lo único que me importa.

 

¿En algún momento barajaste la posibilidad de dejar de correr?

 

Sí, el año pasado, cuando perdí el campeonato y me hicieron esa trampa… Analicé dejar de correr.

 

Y en 2014, cuando fue mi peor año en Europa, tampoco tenía muchas ganas de seguir, aunque siempre encontré una motivación para seguir corriendo.

 

Nunca dije: Listo, no corro más.  Ni me quedé sentado en el sillón de mi casa sin intentar nada.

 

Pensé en dejarlo, pero seguía haciendo algo como para seguir corriendo. Siempre reaparecía una motivación para poder seguir.

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

 

En 2015 ganaste en la fórmula Pro Mazda, en el circuito de Laguna Seca, California, el Gran Prix de Monterrey, donde corrió y falleció Gonzalo Rodríguez.
¿Cómo hace un piloto para mantener la cabeza fría, sin miedo a los accidentes?

 

Al principio, ese día fue raro.

 

Cuando caminaba por la pista y me encontré con esa curva, me llamó la atención, con todo lo vivido… Ahí habían un par de sentimientos encontrados.

 

En el momento que la encaré en el auto y con el casco puesto, ni pensé en “Gonchi”. Pensaba en la carrera, pensaba en ganar.

 

Y cuando gané el campeonato, parar ahí en la curva, donde justo había un montón de uruguayos apoyando y yo venía con una bandera uruguaya, poner el auto al corte, festejar ahí en la curva del “Gonchi”, eso sí fue muy emotivo.

 

Creo que “Gonchi” estuvo ese día con nosotros, acelerando, con la mejor garra desde allá arriba.

 

 

 

 

 

Pero no podía enfrentar la carrera con miedo, porque era algo que me iba a jugar en contra.

 

Lo enfrenté como si fuera una cuerva normal, desde un principio en el auto.  Y terminó siendo una curva normal y una pista que me dio un campeonato muy importante dentro de mi carrera deportiva.

 

Jamás sentiste miedo a la velocidad.

 

Nunca. Nunca sentí miedo, jamás. No se puede sentir miedo en el automovilismo. Sí sentí miedo a veces, si por ahí no conseguía el presupuesto, por no poder correr más.
Pero dentro de la pista nunca.

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

 

Saliste sub campeón en la última carrera de la Indy Lights, en el autódromo Watkins Glen, bajo lluvia. ¿Cómo es correr con el clima en contra?

 

Durante la lluvia un piloto tiene que encontrar el rumbo. Sin dudas que el auto tiene que ayudar, pero es el piloto quien tiene que encontrarlo.

 

Las últimas veces que he corrido con lluvia, me ha ido muy bien. Cuando llegué a la Pro Mazda, corrimos una carrera bajo agua y la gané.

 

En 2016 hubo otra bajo agua y la gané también. Y este año, en Argentina me invitaron a correr, nos tocó con lluvia y salimos terceros (en la carrera “200 km de Buenos Aires” del Super TC 2000, junto al piloto mendocino Berni Llaver).

 

 

 

 

Correr con lluvia es una condición que me gusta. Es un factor muy difícil, a veces llueve mucho y otras poco, pero se hace siempre entretenido.

 

En agosto de este 2017 conquistaste un triunfo histórico, siendo el primer uruguayo en ganar en un óvalo de Estados Unidos. ¿Qué otros triunfos como piloto recordás con especial alegría?

 

Mi primer triunfo en Europa en 2012, el campeonato argentino de karting en 2008 y el campeonato de Pro Mazda en 2015. Son las victorias que más me marcaron.

 

No sé bien por qué, pero el que más me marcó fue ese campeonato argentino de karting en 2008. Fue un torneo muy especial, muy luchado y difícil.

 

Gané muchos campeonatos en Argentina, pero ese me quedó. Soy el único piloto extranjero en la historia de los campeonatos argentinos en haber ganado, el resto son todos argentinos. Tuvo algo especial, fue un campeonato que lo corrí bien, no cometí errores.

 

Al culminar segundo en la última carrera de la temporada de IndyLights, cerraste 2017 del mismo modo que el año pasado, siendo subcampeón de la categoría. ¿Año redondo?

 

Redondo hubiese sido ganar el campeonato. Penalicé muchísimo con los problemas de motor que tuve a principio de año .

 

Pero así es el automovilismo. Son fierros, a veces se pueden romper, son cosas que pasan, y bueno, no se dio de ganar el campeonato, pero igualmente fue una gran temporada y ratifiqué lo que hice el año pasado.

 

¿Qué tan cerca estás de correr en la Indy Car en la próxima temporada, qué falta?

 

Ahora tengo que volver para Estados Unidos…

 

Y estoy cerca, como al mismo momento estoy lejos. Porque lo único importante es ponerle la firma al contrato. En el momento en que firme estaré confirmado 100 %.

 

Más o menos de palabra está todo arreglado, pero hasta que no lo tenga firmado no voy a poder decir nada.

 

Los términos de negociaciones para la Indy Car, donde se encuentran los más grandes del automovilismo en Estados Unidos, llevan su tiempo, hay abogados, contadores, no es solamente un contrato de dos o tres hojas, sino que muchas cosas que uno debe tener cuidado. Estamos haciendo todo para firmar lo antes posible.

 

 

Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

 

Además de soñar con competir en la Indy Car y ser el más rápido del mundo, ¿con qué más soñás? ¿Qué otros planes tenés?

 

Llegar a la Indy Car, ganar las 500 millas de Indianapolis, ganar el campeonato de la Indy Car, correr por muchos años ahí, quedarme a vivir en Estados Unidos y venirme de vacaciones a Uruguay.

 

Y después se verá, qué depara el futuro.

 

PING PONG con Santiago Urrutia

 

¿Algunos de los mejores vehículos que hayas manejado?

 

BMW M4.

 

¿Qué autos te encantaría manejar?

 

Si hoy o mañana tengo la posibilidad y me tuviera que dar un gusto en un auto, sería un Ferrari.

 

Algún lugar en Uruguay donde te gustaría vivir

 

Campo y Miguelete. Y me gustaría tener un apartamento en Montevideo.

 

Una experiencia salvaje que hayas vivido dentro o fuera de un auto

 

Salvajes tengo muchas, como de chico cuando tirábamos bombitas de agua y nos perseguía la policía en el pueblo. Y otras en Estados Unidos o Europa, sobre todo por haber vivido solo. Desde que me fui a los 14 siempre viví solo. En 2014 mi madre vivió conmigo 4 meses, pero después siempre solo, nunca acompañado de nadie, entonces uno va aprendiendo y se va criando a los “pechasos”.

 

Tenés vínculo con algunos otros deportistas uruguayos

 

Con Gastón “Tonga” Reyno, Pablito Cuevas y también con varios futbolistas. A quien más conozco y es como un hermano es el “Tonga”, que vive en Estados Unidos y nos apoyamos, voy a sus peleas y él viene a mis carreras.

 

Tony Kanaan…

 

Un fenómeno, lo conozco, vive en Miami, nos hemos cruzado un montón de veces en la pista. Ya está en las últimas etapas de su carrera, pero es un piloto con experiencia y talento, a quien le tengo mucho respeto. Ganó la carrera más importante del mundo, las 500 millas, ganó el campeonato de la Indy Car.

 

 

El uruguayo Santiago Urrutia y el argentino Bernie Llaver metiendo podio en la “200 km de Buenos Aires” del Super TC 2000. Foto: Facebook Santiago Urrutia

 

 

Berni Llaver…

 

Compartimos ahora la carrera de los 200 kilómetros de Buenos Aires, un excelente piloto y una gran persona que con mucho sacrificio llegó hasta donde está hoy en día y creo que tiene un gran futuro dentro del automovilismo argentino.

 

“Gonchi” Rodríguez…

 

En Uruguay “Gonchi” va a ser siempre “Gonchi”y el número 1. Quienes arranquen en el karting, el “Gonchi” será su referente. Y ellos van a ser comparados con “Gonchi”, yo siempre seré comparado con “Gonchi”, así llegue a la Indy Car y corra 10 años o 20 y gane carreras y campeonatos, “Gonchi” estará siempre en el escalón de más arriba, porque siempre va a ser el número 1.

 

Ayrton Senna…

 

El número 1 del automovilismo, está en la historia y nadie lo va a mover, por más que venga un Schumacher, que ganó 7 campeonatos del mundo, es un fenómeno y todo, o como Hamilton hoy en día, que ganó 4, pero Senna será siempre Senna.

 

 

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